domingo, 27 de abril de 2014

Sé como el 1, Sincero.


Lunes de pascua, era el comienzo de la Rutina, Mí "Rutina" trabajar, estudiar.
Universidad ese era el escenario para la historia que les contaré, la clase aún no empezaba y como toda clase, mientras el profesor espera un poco a los que no llegaban, cosa que es muy normal en un  99.99% de nosotros los colombianos de llegar tarde, yo estaba un poco distraído leyendo algo, a lo que yo denomino "Culturizarse", de repente apareció ella, denote la misma efusividad que la caracteriza, pero con un toque de alegría, me extrañe porque días atrás ella me había confesado que estabá mal por cuestiones del corazón a causa de su ruptura sentimental,  no titube en  abordarla y lo único que se me ocurrió fue preguntarle - ¿Cómo te fue en semana santa ó Parranda santa? parranda santa más bien respondió ella.
Yo seguía un poco extrañado con su actitud y le pregunte ¿como va ese corazón?  La respuesta que me dio me asombró aún más - ¡Un clavo saca otro clavo! Le dije que tuviera cuidado con eso porque en mi opinión no me parecía en nada saludable, ¿él sabe que está siendo clavo? le pregunte ella – demás que sí, solo se trata de pasar bueno, y entre preguntas y respuestas quedaba más asombrado de dicha situación, también me confeso de que “el clavo” como lo denominaba yo, era casado entonces mi asombro llegaba casi al límite porque pensé –“cuál de los dos más locos o subestiman su valor como persona o solo estoy hiperbolizando una situación más como en otras ocasiones” finalmente la clase empezó, yo la miraba y trataba de mostrarle con un gesto lo desconcertado que estaba, hasta que le dije – “vos me tenes asombrado” ella quizás cansada de mí acusación me dijo – “No te vuelvo a contar nada” y una vez más sentí y le exprese, que si ser sincero es un pecado, el compañero ubicado detrás de mí como que le estaba siguiendo el hilo a la conversación y me apoyo con un “sizas” e insofactamente se me vino a la mente una frase que decía “entonces te miento por educación”.

Y es ahí donde llego a mi conclusión; vivimos en una sociedad donde el ser sincero lo catalogan como: Grosería y/o faltarle el respeto a la otra persona, y con respecto a la frase no pienso ser en este caso Educado, porque siempre diré lo que pienso y lo que siento aunque eso conlleve a odiarnos un poco más como lo dice Mario Benedetti en una de sus frases.


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